Para esta actividad, el profesor repartió una hoja con muchos
puntos negros a cada uno, diciendo la siguiente instrucción: “Unir los puntos
hasta conseguir un dibujo”. El objetivo de esta actividad era realizar
cualquier dibujo siguiendo los puntos y descubrir que existen infinitas maneras
de hacerlo, ya sea haciendo figuras geométricas, doblando la hoja, etc.
Durante la realización de la actividad, cada uno hizo un
dibujo o simplemente unían los puntos, de tal manera que acabábamos haciendo
figuras geométricas, algo parecido a un diamante.
Después, tuvimos que hacer otro intento, pero poniendo más imaginación
para que el resultado fuera más ingenioso y original que el anterior,
alejándose por completo de las figuras geométricas.
Y, por último, tuvimos que hacer otro intento, pero esta vez
algo completamente distinto respecto a los dibujos realizados
anteriormente.
EJEMPLOS:
“Cuando realicé este
ejercicio, no sabía exactamente cómo empezar a hacerlo, así que, en el primer
intento, decidí seguir los puntos y terminé haciendo triángulos.
En el segundo intento,
como había que alejarse de los polígonos, empecé a unir los puntos para formar
un dibujo, en este caso, un erizo y una piedra.
En el último intento,
decidí dibujar una especie de barco con un sol, alejándome totalmente de los
dibujos anteriores.”
“Para mí ha sido un
ejercicio extraño, no sabía muy bien si lo que hacía era correcto y me sembraba
la duda. Pero que cada vez hubiera que hacerlo más rápido hacía que mi mente
pensara con más velocidad y, por tanto, con procesos más sencillos. Es por eso
que mi progresión ha sido:
- Unir los puntos con líneas curvas.
- Identificar la figura de un caballo.
- Doblar la hoja haciendo que no coincida ningún punto a trasluz.”
“En un primer intento
prácticamente todo el grupo hizo lo mismo, unir con líneas rectas los puntos,
de tal manera que aquello se asemejaba a un conjunto de polígonos irregulares
todos unidos. En un segundo intento, el profe nos volvió a pedir lo mismo, pero
esta vez aplicando un mayor ingenio para que el resultado fuera totalmente
distinto; con esfuerzo, yo empecé a ver en mi mente cómo los puntos se unían
formando una figura que se parecía en algo a un dragón.
Y en un último intento,
Claudio volvió a insistir con lo mismo, quería algo totalmente distinto a todo
lo anterior, esta vez me fui a lo más fácil, no intenté hacer ningún dibujo con
esos puntos, todos esos puntos negros eran simplemente sarampión en la cara de
una niña.”
No hay comentarios:
Publicar un comentario